Con esta nueva entrada, volvemos a abrir los fogones más azucarados de mi cocina.
Y como no podía ser de otra manera, que mejor que un delicioso y adorado bizcocho.
En esta ocasión, un bizcocho diferente, particular, pero igual de rico y sabroso que cualquier otro, así que animaros a prepararlo, porque es sorprenderá gratamente.
Es un bizcocho compacto, pero húmedo y suave al paladar, así que venga, lápiz y papel que luego se os olvidan los ingredientes, jejejeje.
Ingredientes
50 gr. de semillas de amapola
60 ml. de leche
185 gr. de mantequilla en pomada
1 cucharada de ralladura de naranja
180 gr. de azúcar
3 huevos (180 gramos)
225 gr. de harina con levadura
75 gr. de harina normal
60 gr. de almendra molida
125 ml. de zumo de naranja (preferiblemente colado)
Elaboración
Mezclamos las semillas de amapola y la leche en un cuenco y lo dejamos reposar durante unos 20 minutos.
Entre tanto, batir la mantequilla en pomada, con el azúcar y la ralladura de naranja, hasta que adquiera una textura ligera y esponjosa. Seguidamente añadimos los huevos de uno en uno, sin añadir el siguiente, hasta que el primero se haya integrado del todo.
Una vez tengamos los huevos incrporados, añadimos la almendra molida a la mezcla, la leche con las semillas de amapola y el zumo de naranja y batimos bien, hasta que quede todo bien incorporado.
Por último, añadimos las harinas tamizadas, y lo mezclamos cuidadosamente.
Con el horno precalentado a 180ºC, ponemos la masa en el molde elegido, y lo metemos en el horno por espacio de 1 hora. Dejamos enfriar... desmoldamos... y... A LA BOCAAAAAAAAAAAAA!!!
Espero que os guste, a mi me ha encantado.




